jueves, 25 de septiembre de 2014

Mila, hermosa mía.

Hoy cumples 2 años y ya me bañé, ya no podrás decirme "papito zuz", pero sí me dirás todas las demás cosas que has aprendido a decir este año. Mientras te escribo tu carta de 2 años, escucho tu hermosa voz entonando una canción apenas intelegible.

Corres y te caes, y corres otra vez, y otra y otra, y de pronto vuelves a caerte. Si te duele y te asustas, lloras; te cargo y te consuelo. Si sólo te duele, dices "tana, tana" (sana, sana); te ayudo a levantarte y te sobo. Si no te duele dices "aguas", y tú sola te levantas, y a correr otra vez, señalándome el mundo, llamando a las cosas por su nombre, que es el nombre que tú les has dado, como "ratoito" (ratoncito), "colo amo" (color amarillo), o "punto cojo" (punto rojo).

Este año aprendimos a comunicarnos, yo hago como que te explico y tú haces como que me entiendes y viceversa, y allá vamos caminando juntos, plática y plática sobre las cosas maravillosas que queremos enseñarnos.

"I.. ov.. yu", sí, sé que me amas. Y además de decírmelo con esa canción, también me lo dices con tu "¡papito!" cuando llego a casa, con tus achuchones, con tus ojos, con tus manitas acariciando mi barba. Espero que sepas que te amo y que lo sientas cuando te hablo, te cargo, cuando leemos tus cuentos y jugamos, y hasta cuando te llamo la atención. Pero sobre todo espero que, pase lo que pase en tu vida, siempre que pienses en mí, se dibuje tu hermosa sonrisa en tu cara.

Te amo, Camila.
Tu papá.



viernes, 4 de julio de 2014

Distorisión


Se acomodó encima de mí para hacerme el amor. Comenzó a moverse con más intensidad y yo me eché a reír.

– ¿Qué?–, me preguntó en un tono que sonó a “¿Te parezco graciosa? ¿De qué te ríes?”.
“No tengo idea”, pensé.
–Es que te mueves de forma increíble–, le respondí.
Al parecer satisfecha con mi respuesta, siguió con lo suyo.

Y en mi recuerdo, distorsionado por el largo tiempo que ha pasado desde aquel día, yo veía mucha gente hacinada en la puerta de la habitación, riéndose de nosotros y esperando su turno para entrar.

martes, 20 de mayo de 2014

Colgó los tenis.

Y para colmo...eran prestados.

Un joven de 19 años fue atropellado por un microbús al tratar de ganarle el paso en el cruce de Eje 4 sur y Calzada de la Viga, en la colonia Santa Anita, delegación Iztacalco. Un familiar del occiso declaró en el lugar de los hechos que su primo iba a unas pruebas de atletismo en la escuela, para lo que le había pedido prestados sus tenis.